La culpa pesa en mi garganta,
me golpea como la helada lluvia en la ventana,
y en un suspiro se va mi aliento
y me asola la desesperanza,
y grita y llora mi alma.
Es duro cuando la luz solo es un recuerdo,
cuando el dolor es lo único cierto
y sientes que
aunque estas rodeado de gente,
estas completamente solo.
Es el plomo que baña mis ojos.
La risa que disfruta de mi odio.
Las agujas que se entierran en mi cuerpo,
y se mueven sin parar,
Las palabras que maldicen mi nombre,
y el de todos.

Gris por doquier... se desploma el aliento al leerlo...
ResponderEliminar