miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cierro los ojos

En el momento en el que cierro mis ojos
puedo ver a la muerte.
Miro el horrendo paisaje azul-violeta del cuerpo destrozado
y la sangre avanzando sombría y siniestra en el piso...
Entonces llega a mi ese inconfundible olor ferroso de la vida.
La sangre que se mezcla con el aire y llega hasta mi,
es como un hechizo.
La muerte la tengo adentro.
Esta en mis ojos, en mis sentidos,
en mi piel...
Esta muy dentro de mi ser, en mis ideas, en mi espacio,
 lo que digo, y lo que me guardo.
Soy mi muerte.
Pero a la vez, soy mi vida...
Solo espero que el tiempo avance
y su estela doliente me mate lentamente...
Que la tierra que me hizo, me desvanezca en su vientre.
Y me tome. Y al fin me consuele...