Duermo con bestias y sabanas mojadas,
Corro entre las luces tenues y calladas
Me mojo la cara con agua envenenada
con agua muerta.
En las noches camino con los ojos cerrados
el viento y el frío se meten en mi pelo
Su canto y su llanto se meten en mi oreja
Mis ojos se abren y buscan las estrellas
pero quedan hechizados por dos rojas cerezas
Mi canto y mi poema se quedan atrapados
en un nudo de dudas, y una trampa de fieras
El alma se separa del cuerpo y los problemas
y se mete en su cueva, y se baña en agua muerta
son tus dos cerezas las del agua muerta
y es mi sangre fresca la que moja la cama
tu eres esa bestia que siempre me mata
y yo corro hacia la muerte, corro enamorada.
Corro como loca dentro de tu cueva
a mojar la cara y a pintar mis huellas,
mirar tus ojos rojos como de cereza
que brillan como el fuego y siento que me queman
