Como la luna, que brilla en la cima de los montes, y que brilla en la cima de tu cara…
Como la lluvia que se goza cuando cae entre las plantas, y se hace mar en tu espalda…
Y yo, que me muero por naufragar…
Amo, como se confabula el Universo,
En cada verso, cada pluma, cada ola, cada cuerpo,
Me confundo, en medio de la razón y la locura de amarte y tenerte,
Me atraviesa por la espalda, eriza, rompe, sangra,
me mata.
Y me siento tan viva, que se me va la voz en un grito ahogado por tus labios.
Es hermosa la forma en que caes en mis brazos, y se derrama entre mis dedos tu pelo del color de la noche.
Y se mete entre mis huesos, muy profundo, muy adentro,
El fantasma que guia mis movimientos.
Y te busco.
Y luego siento, como estas en mi recuerdo.
En cada verso, cada pluma, cada ola, cada cuerpo,
Esta el eco de tu voz, el vestigio de tu aroma, los caminos trazados en mi piel
Se quedaron tatuados, y me queman.
Y en mis venas aun me queda de tu veneno.
